
Aunque el titular pueda parecer un poco pornográfico, no lo és. Sólo estoy hablando de Zlatan Ibrahimovic, y me centro en su estatura, poco apropiada para un mago del balón como es este futbolista, capaz de hacer cosas impensables para alguien que supera los 192 centímetros de altura. Hay otros futbolistas grandes (de tamaño) como Koller, Carew, Zigic... se me ocurren unos cuantos, pero ninguno puede hacer con un balón lo mismo que el sueco. Y mucho menos con una naranja.
Si alguien es capaz de hacerlo, ése es Zlatan Ibrahimovic, dicen algunos en el video. Otros no se lo creen. Pero sí, este futbolista sueco, de padre bosnio y madre croata, tiene la habilidad suficiente para dar toques con un chicle, y meter goles donde sea y como haga falta.
No todo son virtudes (que las hay, y muchas) en el jugador del Inter, ya que antes de llegar hasta donde se encuentra en estos momentos ha pasado por bastantes problemas. Entre ellos, con su ex compañero de equipo Rafael Van der Vaart, con el que tuvo una "enganchada" bastante fuerte poco antes de su marcha al Calcio. Parecía echar un pulso a la directiva del Ajax para forzar su salida, y a pesar de los esfuerzos de Wenger por llevárselo al Arsenal -vaya ojo tiene el francés, por cierto-, la Juventus fue la que se llevó al jugador por 19 millones de euros.
Como anécdotas curiosas, hay que destacar, además de su "pique" verbal con Carew, que en la prueba que realizó con el Malmo -club sueco en el que comenzó a jugar profesionalmente- marcó ocho goles en sólo 45 minutos. Evidentemente, se lo quedaron. O que en su primer entrenamiento con ese equipo, apostó 10 coronas suecas (algo más de un euro) a que nadie le quitaba el balón.
Pero la más grande es la que cuentan sus compañeros del Ajax, quienes aseguran que Zlatan se disfrazaba de policía y ponía multas en carreteras secundarias holandesas. Cuentan las malas lenguas que ese disfraz lo utilizó tambien para detener a una prostituta... Vamos, toda una pieza. O mejor dicho, como le definió la directora de su escuela, "el gamberro número uno, el prototipo de niño que hubiera sido delincuente de no tener el fútbol".

Esa imagen de Ibrahimovic ha quedado apartada (aunque el seleccionador sueco es el que más problemas tiene para contener su carácter), y ahora se dedica a hacer lo que mejor sabe, que es dar espectáculo y marcar goles, o golazos como los que se pueden ver en el siguiente vídeo.
El primer gol, que marca con el Ajax es impresionante. Se acepta que los centrales de la Liga holandesa puedan ser de un nivel flojo, pero esos goles hay que meterlos, y Zlatan ha demostrado en Italia que a él no se le va a olvidar nunca hacer lo que mejor sabe. Con la Juventus, y a pesar de tener problemas con Capello -cómo no, se juntaron el hambre y las ganas de comer-, 32 goles en dos temporadas y ganó el Scudetto, pero el Moggi-gate mandó a su equipo a la Serie B y el sueco hizo las maletas hacia Milan, donde le esperaba Mancini con el Inter. Allí, un título de Liga y jugador indiscutible en el equipo desde el primer día.



Con el Espanyol el jugador disputó la pasada temporada 51 partidos y anotó 17 goles (10 en Liga, 1 en Copa y 6 en la UEFA).



































El próximo 18 de mayo Paolo disputará su último encuentro vistiendo la camiseta del Milan. El destino ha querido que su último partido le enfrente al mismo equipo ante el que debutó hace 23 años, el Udinese. A partir de ese momento la camiseta con el número 3 del capitán del Milan será retirada y sólo volverá a ser utilizada en el caso de que uno de los hijos del jugador, Christian o Daniel, lleguen al primer equipo rossonero, continuando así la mítica saga comenzada por Cesare allá por los años 50.